Técnicamente Paul Allen (uno de los co-fundadores de Microsoft), con una fortuna de $13200 millones de dólares, no es el soltero más rico del mundo (Michael Bloomberg, el alcalde de Nueva York tiene unos $5000 millones más), pero si el hombre que nunca se ha casado más rico del mundo (y a sus 58 años parece que no tener ningún interés en hacerlo…).
¿Cómo vive un hombre soltero con toda la plata del mundo? Pues se compra todo los juguetes que se pueda uno imaginar.
A Paul Allen le gustan las guitarras, por eso se hizo un árbol de guitarras. A Paul Allen le gustan las guitarras, por eso se compró la guitarra que Jimmy Hendrix usó en Woodstock. A Paul Allen le gusta tocar la guitarra, por eso ha tocado guitarra con Mick Jagger, Bono, Peter Gabriel, entre otros. A Paul Allen a veces le dan ganas de tocar guitarra, por eso tiene en su nómina uno esclavos, digo, una banda, a la que puede llamar en cualquier momento para rockear unas horas babe. Paul Allen viajó una vez a Kenia y sintió ganas de hacerles un concierto a los kenianos con Dan Ackroyd.
A Paul Allen le gustan los aviones, por eso tiene un garaje lleno de ellos, con aviones espaciales y jets. Siempre le gustaron los cohetes, por eso hizo el primer cohete tripulado privado en ir al espacio. Sólo le costó uno $24 millones de dólares (13200 – 24…).
A Paul Allen le gusta la literatura. Por eso tiene el “First Folio”, la primera publicación de Shakespeare, con 36 de sus obras. Oh, también una copia de la declaración de la Independencia de Estados Unidos.
A Paul Allen le gustan los deportes, por eso es el dueño del equipo de fútbol americano, Seattle Seahawks, los cuales obviamente necesitaban un estadio. Paul Allen creó la empresa First & Goal y construyó el estadio.
Paul Allen necesitaba un lugar para trabajar. Se hizo un Edificio.
Paul Allen a veces le dan ganas de jugar baloncesto. Paul Allen tiene una cancha, que digo, un coliseo dentro de la casa.
Su yate de 127 metros, el Octopus es el 12° más grande del mundo. Que… ¿quién tiene un yate más grande? Pues Abramovich (Chelsea), David Geffen (co-fundador de Dreamworks) y 9 sultanes ricachones del petróleo (obvio). Volviendo al yate, el Octopus tiene un moderfoquin submarino.
Después de ver este segmento de 60 minutos donde muestran como vive el man, no sé si sentir envidia o tristeza, el pobre parece el hombre más solitario e infeliz de la historia.

